El Día del Trabajo, celerado cada 1 de mayo, es un recordatorio de la importancia del trabajo digno y justo para todos y todas. En este marco, el Consejo de Protección de Derechos del Distrito Metropolitano de Quito (DMQ) alza su voz para recordar la importancia de la lucha por la justicia laboral, la igualdad de género y la erradicación de los abusos en este ámbito.

A pesar de los avances logrados, como la implementación del salario digno y la ampliación de licencias, aún existen desafíos significativos que amenazan la dignidad laboral de miles de personas en nuestro país. Las deudas más urgentes son la precarización laboral, caracterizada por la inestabilidad, bajos salarios, la falta de acceso a la seguridad social, y la informalidad, en donde se encuentra cerca del 50% de la población ocupada del país, según la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo del INEC de 2022. Además, el trabajo infantil, prohibido por el Código de Trabajo, continúa presente en actividades agrícolas, comercio informal y trabajo doméstico.

Las mujeres enfrentan brechas salariales significativas, ganando en promedio un 17% menos que los hombres por el mismo trabajo, según el Ministerio de la Mujer y Derechos Humanos. La discriminación y segregación ocupacional en sectores con remuneraciones bajas y oportunidades limitadas de desarrollo profesional, así como la violencia y el acoso laboral, perpetúan las desigualdades de género en el ámbito laboral.

En Ecuador aún existen prácticas como el trabajo forzoso, la trata de personas y la servidumbre doméstica, violando los derechos humanos fundamentales y explotando a personas vulnerables, especialmente migrantes, niños y niñas, y personas con discapacidad.

Frente a estos desafíos, es necesario un enfoque multidimensional que involucre al Estado, la sociedad civil, el sector privado y los propios trabajadores y trabajadoras.

El Estado debe fortalecer las políticas públicas para garantizar el cumplimiento efectivo de los derechos laborales, promover la igualdad de género en el ámbito laboral y erradicar los abusos y la esclavitud moderna. También se requiere el fortalecimiento de los mecanismos de detección e identificación de casos de abuso y explotación laboral, capacitando a autoridades y personal de primera línea.

La sociedad civil debe desempeñar un papel activo en la sensibilización, denuncia y apoyo a las víctimas de estas prácticas. El sector privado debe implementar prácticas laborales justas y equitativas, promoviendo la igualdad de oportunidades y previniendo el acoso y la discriminación en el trabajo.

Los trabajadores y trabajadoras deben organizarse y exigir sus derechos, participando activamente en la construcción de un futuro laboral más justo y equitativo.

 

El Día del Trabajo no es solo una conmemoración histórica, sino un llamado a la acción para construir un futuro laboral en el que la justicia, la igualdad y la dignidad sean los principios rectores. Unamos esfuerzos para avanzar hacia un sistema laboral que valore el trabajo humano, promueva el desarrollo integral, y dignifique la vida de las personas.

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