El Consejo de Protección de Derechos del Distrito Metropolitano de Quito (CPD) conmemora hoy el Día Internacional de la Mujer en sintonía con el llamado global de ONU Mujeres: «Derechos. Justicia. Acción. En Ecuador, el 64,9 % de las mujeres ha experimentado algún hecho de violencia a lo largo de su vida, las mujeres todavía perciben un 16,6 % menos que los hombres por el mismo trabajo y las mujeres en todo el mundo disfrutan apenas el 64 % de los derechos legales que tienen los hombres, y al ritmo actual de avance, se necesitarían 286 años para cerrar esas brechas de protección legal y dignidad.
En el DMQ viven 1.387.948 mujeres, el 34 % de ellas en el área rural. Esta población representa el 51,3 % de la población, son la mayoría, y sin embargo, los datos del propio Estado revelan una realidad de desigualdad estructural que ha sido normalizada. Según la Encuesta Nacional sobre Relaciones Familiares y Violencia de Género contra las Mujeres (INEC, 2019), más de la mitad de mujeres ecuatorianas han experimentado algún hecho de violencia a lo largo de su vida: el 56,9 % violencia psicológica, el 35,4 % violencia física, el 32,7 % violencia sexual y el 16,4 % violencia patrimonial. Estas no son cifras abstractas: son personas, son cuerpos, son vidas rotas.
La violencia no es el único frente. Las brechas económicas persisten. Menos de una de cada tres mujeres (el 30,4 %) accede a un empleo adecuado o pleno. Paralelamente, el 15,4 % de las mujeres se encuentra en situación de subempleo. Mientras tanto, de las 11.823 millones de horas que Ecuador destina anualmente al trabajo doméstico y de cuidado, el 76 % lo realizan las mujeres. Por cada 100 horas de trabajo doméstico no remunerado, 88 las ponen ellas.
La mortalidad materna, fijada en 34,2 muertes por cada 100.000 nacidos vivos a nivel nacional (INEC, 2024), refleja las fallas en el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva. Al mismo tiempo, en el DMQ, 2 de cada 1.000 niñas de entre 10 y 14 años tuvieron un hijo nacido vivo en 2024, y 40 de cada 1.000 adolescentes de entre 15 y 19 años. El embarazo en niñas y adolescentes no es un dato demográfico es la materialización de la ausencia de justicia.
El lema de este año, «Derechos. Justicia. Acción.», coincide con la 70.ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW70) de las Naciones Unidas, que se celebra del 9 al 19 de marzo en Nueva York con foco en garantizar el acceso igualitario a la justicia para todas las mujeres y niñas. ONU Mujeres advierte este año que los sistemas destinados a proteger a las mujeres y niñas están fallando en todo el mundo, dejando a millones expuestas a la discriminación, la violencia y la impunidad. En casi el 70 % de los países analizados, las mujeres enfrentan más obstáculos para acceder a la justicia que los hombres. El acceso a asesoría legal, el costo del transporte, el cuidado de hijos e hijas, la pérdida de salario, todo conspira para que el sistema judicial sea, en la práctica, un privilegio.
Este año la conmemoración del 8M pone en el centro del debata la necesidad de garantizar y fortalecer el acceso igualitario a la justicia, eliminar leyes discriminatorias y derribar las barreras estructurales que impiden que los derechos pasen del papel a la vida.
“Sin justicia, los derechos son solo palabras. Con justicia, los derechos se convierten en poder”, dice ONU Mujeres. El CPD-DMQ, como organismo de protección de derechos en el territorio, reafirma hoy su compromiso de hacer que ese mandato global se traduzca en acciones concretas en cada lugar de nuestro territorio.