Las Naciones Unidas conmemora desde 1977, el Día Internacional de la Mujer como un día donde miles de mujeres en el mundo exigen mejores condiciones de trabajo e igualdad.

Pero en la actualidad, la realidad de las mujeres sigue estando marcada por problemáticas como la desigualdad, la violencia de género, la discriminación en el ámbito laboral, acoso, entre otras. Esto sumado a las dificultades generadas por la crisis sanitaria por COVID-19, que han formado condiciones más complejas para este grupo, el panorama sigue siendo incierto y poco alentador.

Así lo demuestran cifras de la CEPAL y del BID, como las siguientes:

  • La pandemia provocará una reducción de los niveles de ocupación de las mujeres que representa un retroceso de al menos diez años.
  • El trabajo doméstico remunerado es otro de los sectores fuertemente golpeados por la crisis, ya que, además de estar altamente precarizado, es un tipo de trabajo que no puede ser realizado de forma remota.
  • Las mujeres tienen una “sobrecarga de trabajo no remunerado y de cuidados.
  • Las mujeres de la región son parte crucial de la primera línea de respuesta a la pandemia. Un 73,2% de las personas empleadas en el sector de la salud son mujeres, quienes han tenido que enfrentar una serie de condiciones de trabajo extremas, como extensas jornadas laborales, que se suman al mayor riesgo al que se expone el personal de la salud de contagiarse del virus.
  • Los ingresos laborales de las mujeres que trabajan en el ámbito de la salud son un 23,7% inferiores a los de los hombres del mismo sector.
  • Las mujeres tienen una sobrecarga de trabajo no remunerado y de cuidados.
  • Antes de la pandemia, había más mujeres participando en el mercado laboral que en cualquier otro momento de la historia (48% de la fuerza laboral en 2018 eran mujeres). Sin embargo, los sectores con mayor participación femenina (como comercio, educación, trabajo doméstico y turismo) son también algunos de los más golpeados por el COVID-19.
  • Un denominador común para todas las mujeres es la sobrecarga de tareas fuera del ámbito laboral, que afecta su trabajo y su calidad de vida y agrava los efectos de la pandemia sobre ellas.
  • A raíz del COVID-19, las mujeres trabajadoras han tenido que combinar su trabajo remunerado con tareas del hogar, educación de los hijos y tareas de cuidado, responsabilidades que caen desproporcionadamente sobre ellas.
  • Las mujeres pasan, en promedio, el doble de tiempo en el trabajo doméstico no remunerado que los hombres. Esto impacta en el desarrollo de sus carreras, competitividad, eficiencia, crea obstáculos para obtener promociones y aumentos.

Con este contexto, el Consejo de Protección de Derechos del DMQ, cree necesario generar un debate nacional para construir una sociedad donde las mujeres tengan igualdad de condiciones laborales que los hombres y se puedan desarrollar dentro de entornos seguros de violencia y acoso.

Es por esto que este 8 de marzo de 2021, se hace un llamado al Estado, a la Sociedad Civil, a los diversos líderes y lideresas, gremios, empresas, etc, para unir esfuerzos y trabajar juntos en la construcción de esta sociedad de igualdad, derecho y dignidad para las mujeres.